
En el artículo anterior tocamos el tema de la clasificación de los capacitores de acuerdo con las necesidades de cada motor, en este identificamos las causas de fallo más comunes en estos, es importante resaltar que todo elemento tiene su vida útil, y estos en específico se deterioran con el uso y eventualmente llegan a dañarse, no obstante podemos obtener una vida útil normal si evitamos situaciones que puedan sobreesforzar los capacitores.
Algunas de las causas más comunes por las cuales puede fallar un capacitor son las siguientes:
- Falla de switch de arranque (platino-centrífugo)
- Cortocircuito en los cables dentro del motor
- Trabajo forzado del motor (sobrecarga mecánica-eléctrica)
- Problemas mecánicos (rodamiento, camisas o asientos dañados)
- Vibraciones en el motor por desbalance o falta de alineamiento.
- Falsos contactos, malas conexiones.
- Bajo voltaje de línea de alimentación
- Mal dimensionamiento del capacitor.
- Uso de un capacitor para el voltaje inferior al requerido
- Temperatura excesiva
- Ciclo de trabajo excesivos (Arranques y paradas muy frecuentes).
Nota: La temperatura de operación para los capacitores de arranque nunca debe exceder de unos 65°C de lo contrario la vida útil se reduce significativamente, también debe cuidarse de temperaturas excesivamente bajas (menos de 0°C), pues éstas reducen el valor de la capacitancia (µF) en los capacitores de tipo electrolítico.
Algunas de estas causas se dan en mayor o menor medida, lo importante es conocer la causa para erradicar el problema y evitar futuros inconvenientes ya sea por el paro de producción al dañarse algún elemento o en el peor de los casos que el motor se queme.

