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¿Cómo entran los contaminantes al sistema de refrigeración?

¿Cómo entran los contaminantes al sistema de refrigeración?

23 marzo, 2016 Artículos RENAME 2

Uno o varios de los contaminantes mencionados en el boletín anterior (Contaminantes en un sistema de refrigeración) pueden de alguna manera introducirse al sistema durante la instalación en el campo, su ensamble o inclusive durante la fabricación. Algunos otros contaminantes se forman dentro del sistema como consecuencia del efecto de otros contaminantes cuando el sistema está en operación. Analizaremos en detalle cada situación:

En los equipo nuevos
Algunos contaminantes permanecen en los equipos nuevos durante su manufactura o ensamble, debido a una limpieza deficiente; tal es el caso de la arena de fundición en los compresores, grasas y aceites utilizados en el corte, estirado y doblado de tubos para la fabricación de serpentines, rebabas, fundente y pasta durante el proceso de soldadura, pedazos desprendidos de empaques de asbesto o hule y otros materiales.

Instalación y Servicio
Otros contaminantes entran al sistema durante su instalación o al efectuar un servicio, debido a la falta de conciencia o habilidad del contratista o del técnico. La unión o soldadura de tubos, si no se hace con cuidado, es la mayor fuente de contaminantes como: óxidos, rebabas, fundente, pasta y humedad. Esto se debe a no cortar los tubos con la herramienta adecuada, usar exceso de fundente y recalentar demasiado al soldar. También al cargar el refrigerante y/o aceite, cuando éstos no son de la calidad necesaria o no se han manejado apropiadamente, se pueden introducir junto con ellos contaminantes como humedad, aire y otros gases no condensables. Estos mismos contaminantes pueden entrar al sistema si existe alguna fuga en el lado de baja presión, cuando esta presión es negativa; es decir, menor que la atmosférica (vacío). Una vez dentro, estos contaminantes deben ser expulsados por medio de una bomba de vacío. Si el vacío no es el adecuado o si se hace con el mismo compresor, lo más probable es que queden cantidades suficientes de aire y humedad para causar problemas a los equipos.

Durante la operación
Los refrigerantes son solventes excelentes y al arranque del compresor todos los contaminantes en el sistema son barridos y arrastrados a través de las tuberías hacia el cárter del compresor. La estabilidad química de un sistema se ve afectada por las altas temperaturas, siendo éste un factor que casi nunca se toma en consideración. Si el sistema está operando en condiciones anormales de presión y temperatura, y existe la presencia de humedad y aire, es casi seguro que se formarán otros contaminantes debido a la descomposición química del aceite o del refrigerante.

Los refrigerantes halogenados son compuestos muy estables lo cual indica que no se descomponen fácilmente con el calor. En recipientes de acero (o el compresor) son estables hasta alrededor de 260°C, pero en presencia de sales metálicas u óxidos, su límite de estabilidad con respecto a la temperatura se reduce drásticamente. Si por alguna razón la temperatura de operación aumenta arriba de la normal, se produce una reacción química entre el refrigerante y la humedad llamada hidrólisis, produciendo ácidos clorhídrico y fluorhídrico y bióxido de carbono. También hay producción de ácidos en grandes cantidades cuando el aislamiento del embobinado del motor está dañado, generando chispazos y constantes arcos eléctricos. Está demostrado que por cada 10°C que aumente la temperatura del sistema, la velocidad de las reacciones químicas aumenta al doble. Los ácidos producidos se presentan en forma de gas cuando el sistema está seco, y son inofensivos, pero en presencia de humedad se vuelven líquidos y son altamente corrosivos. Por otra parte, los aceites minerales para refrigeración, aunque sean cuidadosamente refinados y seleccionados, se descompondrán bajo condiciones adversas en combinación con el refrigerante, aire y humedad. Los ácidos orgánicos que contienen los aceites son ácidos débiles e inofensivos, pero en presencia de sales metálicas y altas temperaturas, contribuyen a la descomposición del aceite mediante una reacción química llamada polimerización.

La peor condición posible para la formación de grandes cantidades de ácido y otros contaminantes como carbón, es cuando se quema el motor debido a la alta temperatura que alcanza, acelerando las reacciones químicas entre refrigerante, aceite y barniz del aislamiento del embobinado. Se dice que un sistema que haya sido afectado con un problema eléctrico (bobinado quemado) debe de intervenirse de forma completa, realizando los procedimientos que indique el fabricante ya que en estos casos se ha generado una gran cantidad de contaminantes propios del fallo, es aquí donde no solo una reparación adecuada es necesario, sino conocer las mejores prácticas de la limpieza, filtración y ajuste, esto para garantizar que el trabajo realizado en el centro de servicio perdure en el tiempo.

Nuestro boletín Técnico, Enero 2016
Fuente: Ing. Allan Fonseca Vargas (Ingeniería RENAME).

 
Guía pdf para referencia, tablas de conversiones.

2 comentarios

  1. […] Lea nuestros boletín ¿Cómo entran los contaminantes al sistema de refrigeración? […]

  2. […] se ha visto estos contaminantes son parcialmente solubles en la mezcla de refrigerante y aceite, pero pueden volverse completamente […]

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